MI HISTORIA EMPEZÓ EN EL AGUA. PERO NO TERMINÓ ALLÍ.

El deporte, las empresas y las experiencias que me llevaron a mirar mucho más allá del rendimiento.

BUSCANDO RESPUESTAS FUERA

Durante gran parte de mi vida busqué respuestas fuera.

En el deporte.
En los resultados.
En los proyectos.
En el trabajo.
En seguir avanzando.

Con el tiempo entendí que algunas de las respuestas que buscaba estaban mucho más cerca de lo que imaginaba: en mi propio cuerpo, en mi manera de pensar, en lo que sentía y en la historia que había vivido.

Hoy acompaño a otras personas en ese mismo proceso de descubrimiento.

EL DEPORTE LLEGÓ MUY PRONTO A MI VIDA

Desde niño, el deporte formó parte de mí.

Empecé con la natación y el waterpolo.

Durante años aprendí a conocer mi cuerpo, a entrenar, a competir y a convivir con la exigencia.

El deporte me enseñó disciplina, constancia, esfuerzo y algo que todavía hoy forma parte de mi manera de trabajar:

escuchar lo que ocurre en el cuerpo.

Pero mi historia no iba a desarrollarse solamente dentro del deporte.

DESPUÉS LLEGARON LAS EMPRESAS

En un momento de mi vida, mi camino cambió.

Creé y dirigí varias empresas.

Viví de cerca todo lo que implica construir algo desde cero: tomar decisiones, asumir responsabilidades, gestionar presión, equivocarse, empezar de nuevo y seguir adelante.

Aquella etapa me enseñó muchísimo sobre las personas y también sobre mí mismo.

Pero todavía había una parte de mi historia que no estaba viendo.

A LOS 33 AÑOS, EL DEPORTE VOLVIÓ A MI VIDA

Después de cerrar varias empresas, el deporte volvió a aparecer en mi vida.

Y esta vez ocurrió algo que durante mucho tiempo había soñado:

vivir del deporte.

A los 33 años regresé a la competición y comenzó una nueva etapa de mi vida.

Un sueño hecho realidad.

Durante años viví intensamente ese sueño.

Entrené, competí, viajé y conocí lugares y personas que nunca habría imaginado.

El deporte me llevó a experiencias que me hicieron crecer, a enfrentarme a mis propios límites y a conocerme de una manera diferente.

Y fue precisamente durante aquellos años cuando empecé a descubrir que el rendimiento era solamente una parte de la historia.

Pensaba que volver al deporte era volver a mi sueño.
No sabía que también iba a ser el comienzo de mi camino de descubrimiento.

Y ENTONCES EMPEZÓ OTRO VIAJE

Mientras seguía buscando mejorar como deportista, empecé a hacerme preguntas diferentes.

¿Por qué hacemos lo que hacemos?

¿Por qué algunas personas consiguen avanzar y otras parecen quedarse atrapadas en los mismos patrones?

¿Por qué a veces sabemos perfectamente lo que tenemos que hacer y, aun así, algo dentro de nosotros nos frena?

¿Por qué el cuerpo empieza a expresar cosas que no siempre sabemos explicar?

Comencé entonces a ampliar mi mirada.

A observar el cuerpo de otra manera.

A interesarme por la mente, las emociones, la psicología y la historia personal.

Y poco a poco fui comprendiendo que no podemos entender completamente lo que le ocurre a una persona mirando solamente una parte de ella.

El cuerpo.

La mente.

Las emociones.

La historia que hemos vivido.

Todo forma parte de una misma persona.

EL CUERPO GRABA TU HISTORIA

De todo ese recorrido nació una manera diferente de acompañar a las personas.

No trabajo solamente con el síntoma.

Tampoco intento encontrar una explicación única para todo lo que ocurre.

Mi trabajo consiste en ayudarte a observar la relación entre:

tu cuerpo, tu mente, tus emociones y tu historia personal.

Exploramos lo que estás viviendo, lo que has intentado hasta ahora, tus patrones, tus exigencias, tus experiencias y aquello que quizá todavía no habías relacionado con lo que hoy te está ocurriendo.

El objetivo no es luchar contra tu cuerpo.

Es aprender a escucharlo.

¿Qué te está pasando por dentro que tu vida está empezando a mostrar por fuera?

NO NECESITAS SER DEPORTISTA PARA QUE ESTO TENGA QUE VER CONTIGO

Trabajo con personas activas, exigentes y acostumbradas a seguir adelante.

Personas que pueden estar viviendo:

  • un dolor o lesión que se repite;
  • un bloqueo que no consiguen superar;
  • una situación que saben que necesitan cambiar pero siguen posponiendo;
  • ansiedad, estrés o una sensación de desconexión;
  • dificultades para avanzar en su vida personal o profesional;
  • patrones que parecen repetirse una y otra vez.

Entre ellas hay deportistas, empresarios, directivos, profesionales y personas que simplemente sienten que ha llegado el momento de entender qué les está pasando.

No importa tanto la etiqueta.

Importa lo que estás viviendo y las ganas que tengas de comprenderlo.

NO HAY DOS HISTORIAS IGUALES

Por eso no utilizo una fórmula idéntica para todo el mundo.

Primero necesitamos comprender qué está ocurriendo.

Qué pasó.
Cuándo empezó.
Qué has intentado.
Qué se repite.
Qué estás viviendo ahora.
Y qué relación puede existir entre todo ello.

A partir de ahí vamos profundizando en aquello que necesita ser observado y trabajado.

El cuerpo.
La forma de pensar.
Las emociones.
Las experiencias personales.
La historia deportiva o profesional.
Las exigencias y responsabilidades que has asumido.
Y los patrones que pueden estar manteniéndose en tu vida.

No se trata solamente de cambiar lo que haces.

Se trata de comprender desde dónde lo estás haciendo.

ENTENDER. EXPLORAR. INTEGRAR.

01 — ENTENDER

Comprender qué estás viviendo y qué puede estar manteniendo ese patrón.

02 — EXPLORAR

Observar aquello que hasta ahora quizá no habías relacionado con lo que te ocurre.

03 — INTEGRAR

Llevar lo descubierto a tu vida para que el cambio no se quede solamente en una conversación.

TAMBIÉN NECESITABA PONER MI PROPIA HISTORIA EN PALABRAS

Antes de acompañar a nadie, tuve que mirar mi propia historia.
Antes de ayudar a otras personas a ver aquello que no estaban viendo, tuve que hacer ese mismo trabajo conmigo.
De ese proceso nació mi primer libro:

EN LA QUIETUD DEL AGUA
Toda una vida huyendo de ti mismo.

Una historia sobre identidad, exigencia, lealtades invisibles y todo aquello que podemos llegar a cargar sin saberlo.

No es un manual.
Es una parte de mi propia historia.

QUIZÁ NO NECESITES SEGUIR LUCHANDO CONTRA LO QUE TE PASA

Has probado cosas. Has buscado soluciones. Quizá durante un tiempo funcionaron, pero el dolor, la lesión, el bloqueo o ese patrón que se repite sigue apareciendo.
No necesitas decidir nada ahora.
Podemos empezar simplemente hablando de tu caso y viendo si tiene sentido trabajar juntos.

Una primera conversación para conocer tu situación y valorar si puedo ayudarte

Tu cuerpo no se equivoca. Quizá lleva tiempo intentando contarte algo.